En los últimos años, la automatización en la lechería argentina dejó de ser una promesa de futuro para convertirse en una realidad que crece a pasos agigantados. La implementación de tambos robotizados está revolucionando la forma en que se produce leche en el país, marcando un antes y un después en eficiencia, bienestar animal y sostenibilidad.
Este avance tecnológico, impulsado en gran parte por el trabajo conjunto entre el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la empresa DeLaval, cumple una década de evolución en Argentina. Y los números hablan por sí solos: actualmente, hay más de 400 robots en funcionamiento, y se espera que ese número supere los 1.000 para 2025.
Visitas: 0
